- El aumento de la violencia durante los asaltos ha elevado los riesgos para operadores, empresas y cadenas de suministro.
- Las pérdidas económicas afectan seguros, inventarios, entregas y competitividad.
- One Smart Logistics apuesta por procesos, análisis de riesgos y tecnología para reducir la siniestralidad.
Cada mercancía que llega a un centro de distribución, una tienda o una planta industrial tuvo que recorrer una compleja red de carreteras, almacenes, operadores, sistemas tecnológicos y decisiones logísticas. Cuando esa cadena se interrumpe por un robo o un bloqueo carretero, el impacto trasciende la pérdida de un embarque y compromete la operación de fabricantes, distribuidores, transportistas, aseguradoras y clientes finales.
En ese escenario, la seguridad es un componente estratégico de la competitividad empresarial. Para Carlos Alberto Gutiérrez Chávez, gerente de Seguridad de Transporte y Protección Patrimonial de One Smart Logistics, sostiene que esa visión transformó la manera en que la empresa concibe su operación.
«La seguridad también vende. Cuando dejamos de verla como un costo, se transforma en un tema que genera confianza y termina atrayendo más negocios», afirma el directivo, quien acumula 19 años dentro de la organización.
La empresa opera como proveedor de servicios logísticos de terceros (3PL) y ha desarrollado buena parte de su estrategia alrededor de la prevención del riesgo. La empresa invierte en procesos, tecnología y capacitación con el objetivo de disminuir la exposición de sus clientes frente a uno de los delitos que más preocupa al sector productivo.
Antes de que el problema empiece, ya existen costos comprometidos en combustible, operadores, carga preparada, inventarios, programación de rutas y compromisos comerciales. Si el vehículo queda detenido por un bloqueo o un robo, la afectación se multiplica.

«Ya pagaste el embarque, ya salió el operador, ya consumiste combustible y la mercancía no llega al cliente. Después viene el riesgo de regresar la unidad, las penalizaciones por incumplimiento y todos los gastos que se siguen acumulando», explica Gutiérrez.
«Sabemos perfectamente cuáles son las rutas donde ocurren más robos. Lo que necesitamos es mayor infraestructura, más tecnología y una estrategia conjunta entre autoridades y empresas», señala.
De acuerdo con información compartida por el directivo, basada en estadísticas del sector, el robo al transporte registró una disminución de entre 6.5 y 9% respecto al periodo anterior; sin embargo, la violencia empleada durante los asaltos aumentó de manera significativa. Hoy, explica, es frecuente que los delincuentes disparen contra las unidades antes incluso de obligarlas a detenerse.
La incorporación de tecnología representa uno de los principales aliados para enfrentar este entorno. Sistemas de geolocalización, monitoreo permanente, geocercas, análisis de rutas y torres de control permiten reducir tiempos de reacción y fortalecer la supervisión operativa. No obstante, Gutiérrez reconoce que aún existen limitaciones importantes, particularmente frente al uso de inhibidores de señal y en zonas donde la cobertura de telecomunicaciones continúa siendo insuficiente.
Frente a ese panorama, One Smart Logistics decidió modificar también la relación con quienes integran su red de transporte: «Ya no vemos al transportista como un proveedor; lo vemos como un socio», explica Gutiérrez.

Bajo esa filosofía, la empresa desarrolla mesas de trabajo, programas de acompañamiento y procesos orientados a fortalecer la colaboración con las líneas transportistas. La organización mantiene certificación BASC International, trabaja con matrices de riesgo, análisis causa-raíz, monitoreo activo y herramientas tecnológicas que permiten al cliente conocer en tiempo real el avance de sus embarques mediante torres de control integradas.
La tecnología aporta herramientas, pero son la planeación, la colaboración institucional y la gestión del riesgo las que terminan definiendo la diferencia entre una operación vulnerable y una organización preparada ante escenarios cada vez más exigentes.




