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América Latina. ¿Seguridad resignada?

*Alfredo Yuncoza

Por lo general, durante el primer trimestre de cada año, varias organizaciones no gubernamentales, investigadores independientes y entes oficiales de cada país, acostumbran a dar a conocer los resultados de los indicadores relacionados a los delitos más relevantes de los últimos doce meses.  Es así como las cifras de los homicidios, secuestros, robos y hurtos, entre otros pasan a ser objeto de revisión y análisis por parte de los interesados.

En América Latina una tendencia casi constante por lo menos en lo que ha homicidios se refiere, es el incremento de las cifras, salvo excepciones donde en pocos países o se han mantenido o disminuyen. Por tanto, en lo que corresponde al año 2018, no se esperan grandes y positivas sorpresas.

Cifras más o cifras menos, las mismas nos ratifican cada año como la región más violenta del planeta, lo que definitivamente dice mucho de la capacidad de los Estados para afrontar decisivamente estos crímenes. Obviamente que entre de los ecos de los resultados se encuentran el justificado descontento social, la pérdida de confianza en las instituciones, la migración de ciudadanos, inversiones foráneas más condicionadas, la proliferación de modelajes negativos y en numerosos casos, la resignación, inacción y aceptación ante lo que parece inevitable.

Si observamos los casos de éxito podemos identificar factores comunes y no casuales sino causales de las disminuciones de delitos y por ende de la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos de esos países. La voluntad política, la asignación suficiente de recursos financieros, las alianzas con el sector privado, la incorporación de tecnologías, la capacitación permanente y actualizada del recurso humano, las campañas de reconocimiento a los funcionarios públicos honestos, la transparencia en el manejo de los fondos públicos y los informes de gestión son algunos de ellos.

Ahora bien, la participación de los ciudadanos es clave cuando del éxito de las políticas públicas se trata. No basta con que se denuncien las deficiencias y se exijan los derechos, los deberes no son menos relevantes. Una y otra vez, se ha demostrado, por ejemplo, la importancia que tienen los niveles de convivencia ciudadana en la disminución de la violencia en las comunidades. El conocer a los vecinos, establecer alianzas, compartir responsabilidades, tareas, conocimientos y experiencias mejora el clima y potencia la seguridad.

Por otra parte, cuando los valores positivos no son temas extraños en especial para niños y jóvenes, se está haciendo una siembra a futuro con resultados que todos deseamos. Se trata de una responsabilidad principalísima de los líderes del grupo familiar, que en muchas oportunidades son los héroes modelo a seguir a los ojos de los pequeños. De allí que los comportamientos tienen que estar alineados con el verbo para hacer demostración de coherencia.

Está técnicamente comprobado que un entorno limpio, sin acumulaciones de basura y ordenado transmite orden y control lo que disminuye los casos de delitos. Remover vegetaciones secas, adquirir entre varios las luminarias, pintar una fachada o limpiar la acera inmediata a su casa o negocio son sencillas pero efectivas maneras de aportar.

Nada más lejano que voltear la cara o aliviar las cargas a las administraciones públicas deficientes. Se trata de asumir el protagonismo de nuestra propia seguridad analizando aquellos aspectos que representan oportunidades de mejora individuales o como comunidad. Al hacerlo, los beneficios se harán evidentes corriendo el velo de la resignación y demostrando que la seguridad es posible en toda América Latina.

 

 

*Consultor estratégico de riesgos con más de 30 años de experiencia profesional en organizaciones nacionales y transnacionales de diversa naturaleza. Director Académico para América Latina del Security College US. Past RVP de ASIS International. Presidente del Comité de Seguridad de la Cámara Venezolano Británica de Comercio. Invitado frecuente como ponente a eventos de la industria en México, Colombia, Perú, Ecuador, República Dominicana, EUA y Venezuela. ayuncoza@gmail.com Twitter:@alfredoyuncoza






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