La seguridad se consolida como eje estratégico para estabilidad institucional y competitividad económica de España

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Madrid, España.– El Instituto MESIAS – Inteligencia de Marca España- presentó el informe “Desafíos del Sector de la Seguridad en España 2026: Estrategia, Innovación y Talento”, un análisis integral que pone de manifiesto el papel creciente de la seguridad como “activo estratégico” de la marca España, clave para la estabilidad institucional, el desarrollo económico y la competitividad empresarial.

El estudio fue presentado por José María Cubillo, director general del Instituto MESIAS, en el marco de una jornada organizada junto al Departamento de Seguridad y Defensa de la Universidad Nebrija y ADISPO (Asociación de Directores de Seguridad). El encuentro fue inaugurado por Nicolás Marchal, director del departamento, y Francisco Javier González, presidente de ADISPO, y reunió a representantes del ámbito académico, empresarial e institucional.

Una “resonancia magnética” del sector

El informe, elaborado en colaboración con ADISPO, AIMCSE y FIBSEM, ha sido definido por Cubillo como “la resonancia magnética del sector”, al ofrecer un diagnóstico detallado de los principales desafíos que enfrenta la seguridad en España en un entorno marcado por la complejidad global y la interconexión de riesgos.

Entre los retos identificados, destacan las amenazas externas, que representan el 15,27 % del total. Estas incluyen la inmigración irregular, el terrorismo, el crimen organizado, la desinformación y las amenazas híbridas, en un contexto de creciente interdependencia entre la seguridad nacional y la geopolítica internacional.

El informe subraya que la seguridad ha dejado de ser una función operativa para convertirse en un elemento estratégico, donde la capacidad de anticipación, análisis y respuesta constituye un factor diferencial tanto para las instituciones como para las organizaciones.

Formación, talento y apoyo institucional: desafíos estructurales

Junto a los riesgos externos, el estudio identifica importantes retos estructurales del sector. La profesionalización y la formación especializada representan el 14,99 % de los desafíos, con un claro énfasis en la necesidad de reforzar las capacidades técnicas y estratégicas de los profesionales.

El apoyo institucional se posiciona como el tercer gran reto (12,97 %), especialmente en lo relativo a la actualización del marco legislativo y al fortalecimiento de la colaboración público-privada.

Por su parte, el factor humano adquiere un papel central (10,37 %), con desafíos relacionados con la motivación, los niveles salariales, la escasez de talento cualificado y el relevo generacional. A ello se suma la necesidad de impulsar una mayor cultura de seguridad y concienciación social (6,63 %), como base para modelos más preventivos y resilientes.

Debate sobre la Ley de Seguridad Privada

Durante la jornada, también se abordó la situación del marco normativo, con especial atención a la Ley de Seguridad Privada de 2014. En este contexto, se puso de relieve la limitada obligatoriedad para que las empresas dispongan de departamentos de seguridad, así como la situación crítica de los directores de seguridad privada ante la falta de relevo generacional.

Asimismo, se destacó la necesidad de avanzar en el desarrollo reglamentario y en la exigencia de una formación específica y rigurosa para estos profesionales, reconociendo el carácter técnico, transversal y estratégico de su función.

Ciberseguridad y amenazas híbridas: un nuevo paradigma

La ciberseguridad centró una de las mesas redondas, en la que expertos del sector coincidieron en advertir sobre el incremento de los riesgos híbridos en un contexto de digitalización creciente.

Durante el debate, se señaló que las organizaciones están afrontando nuevas amenazas con modelos tradicionales, lo que exige una evolución hacia enfoques más integrales, donde la ciberseguridad se integre en la estrategia global.

También se puso el foco en la desinformación como elemento desestabilizador, así como en la necesidad de una mayor coordinación entre actores para hacer frente a estos riesgos.

Los expertos destacaron, además, que la ciberseguridad debe entenderse no solo como una herramienta de protección, sino como una palanca de crecimiento y competitividad, especialmente relevante para las pequeñas y medianas empresas.

Cumplimiento normativo y evolución del rol profesional

La segunda mesa redonda abordó los desafíos del cumplimiento normativo, subrayando la creciente complejidad del entorno regulatorio y la necesidad de perfiles profesionales altamente cualificados.

En este sentido, se destacó la evolución del rol del director de seguridad hacia funciones más estratégicas, que requieren una combinación de conocimiento legal, capacidad analítica, habilidades de gestión y visión transversal del riesgo.

Más de 400 participantes y un mensaje claro

La jornada contó con más de 400 inscritos, entre asistentes presenciales y en remoto, consolidándose como un espacio de referencia para el análisis del sector.

Como conclusión, el informe y los expertos coinciden en que el fortalecimiento de la seguridad en España pasa por un enfoque integral y coordinado, basado en la modernización tecnológica, la inversión en talento, el refuerzo institucional y la cooperación público-privada.

En un entorno global cada vez más complejo, la seguridad se posiciona no solo como un mecanismo de protección, sino como una palanca estratégica para generar confianza, sostenibilidad y competitividad.

El informe completo “Desafíos del Sector de la Seguridad en España 2026” está disponible para su descarga en la web del Instituto MESIAS.

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Fotos: Zaida del Río/Universidad Nebrija

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