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Un mando democrático en la Policía de Investigación de la CDMX

*Rosa María Salas Ascención

Bernardo Gómez del Campo, jefe general de la Policía de Investigación de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México busca talento joven para reestructurar a la organización.

Con 28 años de experiencia en los sectores público y privado de la seguridad en México, específicamente en áreas de inteligencia preventiva y social, narcóticos, ministerial, entre otras; además como asesor y capacitador en la materia a nivel internacional, Bernardo Gómez del Campo, jefe general de la Policía de Investigación de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, resume su misión encomendada por la titular de esta dependencia para este sexenio: reestructurar al talento humano en cualquier sistema.

Para ello, señala en entrevista con Más Seguridad que existe la necesidad de considerar y reconciliar tres grandes elementos: la parte del talento humano, los protocolos de actuación y la tecnología.

“En esta policía de investigación tenemos un área de inteligencia con buenas herramientas de información, protocolos que no se operan y un talento que no se ha considerado, ni impulsado. Tenemos una masa crítica de investigadores que están rondando la edad media de entre 40 y 45 años, una policía madura; tenemos jóvenes de entre 22 y 27 años, con experiencia media; y 70 comandantes jefes que son como la cúpula máxima”, señala.

Para transformar esta área, anuncia el interés de reestructurar el servicio de carrera, básicamente el proyecto de vida de la gente, y hermanar la tecnología con la parte humana para estar conectados es un mismo canal de flujo de información. Asegura que si no se cuenta con recurso humano óptimo con planes de crecimiento, ni con los protocolos adecuados, la tecnología no tendría razón de ser.

Debido a esto, la procuraduría ha empezado con la calificación de las aptitudes de su recurso humano para designar en el puesto “al que debe, el que quiere y el que puede estar porque buscamos no comandantes de edad, sino mandos medios con experiencia, conocimiento y con la gran actitud de hacer cosas. Porque cuando hay actitud lo demás entra en capacitación”, expresa.

En los siguientes meses, este organismo revisará sus protocolos de actuación e investigación en cuanto a detención y delitos, en comunión con las fiscalías, ya que se rige por un Código Nacional de Procedimientos Penales. Esto tiene la intención de generar métodos científicos enfocados no a la ciencia pericial, sino humana para —con base en eso— entender el comportamiento humano e interpretar escenarios para la búsqueda de personas.

Importa la calidad no la cantidad en el sector policial

Cuestionado de si se incrementará el número de efectivos durante la presente administración, Gómez del Campo afirma que se evalúa esa posibilidad debido a dos razones: la primera, porque muchas personas no quieren ser policías, ya que se carece de un proyecto de vida; y la segunda, se tiene que diagnosticar al personal con el que ya se cuenta y determinar quiénes son los mejores para de ahí partir hacia un servicio de carrera. Importa la calidad, no la cantidad.

Para dimensionar en qué nivel se encuentra esta corporación en Latinoamérica en cuanto a la calidad de su policía de investigación, revela que más del 80% tiene un título en licenciatura en investigación criminal, además de un curso en técnico superior universitario. Aunado a eso, el departamento está conformado por ingenieros, psicólogos y abogados, y también se busca apuntalar el área de atención psicológica a fin de que brinde apoyo en estrés postraumático a todo aquel personal que lo ha padecido, producto de los casos y enfrentamientos violentos.

Respecto a si esta policía de investigación es ya un departamento moderno y eficiente, Gómez del Campo afirma categórico: “Me atrevería a decir que todavía no es eficiente porque la gente no ve al policía de investigación; es una institución que está muy señalada, muy controvertida por la sociedad civil y nos toca abrirla a la gente, que vean que lo más importante es el talento y los mandos medios, jóvenes con experiencia que van a ocupar espacios”.

Un mando democrático conectado con otras regiones

Uno de los principales objetivos del jefe general de la Policía de Investigación es imprimir su sello personal a la institución: dirigir como un mando democrático. Este tipo de dirección, asegura, no significa que sea débil, sino que se allega de ideas y toma decisiones.

“Si partes de un concepto del manual del mando militar —que es parte de mi formación— el mando es dueño de vidas; tus decisiones le pueden costar la salud o la vida a una persona. Quiero ser un mando humano, democrático, con disciplina, que desarrolle el perfil de cada uno de mis compañeros y tengan un proyecto de vida y quien no lo tenga que salga de la institución con todos los derechos y el corrupto (porque los hay) no tendrá cabida, y si protege o es parte de un grupo delictivo debe irse y atenerse a las consecuencias, y los que no lo son (que son muchos) deben saber que es el momento de la honestidad de la policía de investigación, de la eficiencia y del trabajo en equipo”, asegura.

Sobre cómo transparentar la imagen de la corporación ante la sociedad, el directivo señala que su unidad de inteligencia social se acercará a la comunidad en las 70 coordinaciones territoriales de las 16 alcaldías, a fin de escuchar de cerca y resolver problemáticas; y aumentará el número de uno a seis elementos por cada coordinación.

Se pretende que esta área esté vinculada más hacia afuera, con otros departamentos de inteligencia a nivel nacional con el objetivo de que los policías de investigación tengan mayores herramientas que les sirvan para hacer sus análisis periciales.

A nivel Latinoamérica, este departamento ya mantiene un intercambio de información con agregados de la policía a fin de que les puedan proporcionar contactos internacionales, ya que actualmente en la Ciudad de México se han registrado actos delictivos a cargo de individuos de origen sudamericano con un modus operandi muy particular, por lo que de esta manera se podrá dar seguimiento; también se tienen pláticas con departamentos policíacos de Francia, Italia, Chile, Argentina y Colombia.

En materia de seguridad privada, se trabajará de la mano con organizaciones como ASUME (Agrupaciones de Seguridad Unidas por un México Estable) para lograr que la Policía de Investigación sea un repositorio de información, en donde los guardias y las empresas de seguridad privada compartan datos que contribuyan a esclarecer hechos delictivos.

“El tema de la seguridad es de todos, tenemos una gran oportunidad de construir una ciudad mejor, hoy están alineados el gobierno federal y la Ciudad de México para hacer enlaces en seguridad, tenemos las bases sentadas en la Policía de Investigación, contamos con tecnología, protocolos para resolver los casos que no se han resueltos. En la cabeza de esta Policía de Investigación y en la Procuraduría hay personas honestas que quieren avanzar para dejar instituciones estables”, subraya Bernardo Gómez.






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